La evolución de los robots con tacto en la industria

A día de hoy todavía hay que ser conscientes de que los robots con tacto son algo que únicamente pueden ser vistos dentro de un ámbito muy concreto que no es otro que el colaborativo. Sin embargo, a pesar de ello, sería muy conveniente saber si esta capacidad, antes impensable en un autómata, puede tener su reflejo dentro de la industria 4.0, de la que ya hemos hablado en este blog.

El tacto llegará a la industria de manera progresiva

En respuesta a la pregunta que hemos formulado hace unos instantes, hay que decir que si bien es cierto que los robots colaborativos son los que tienen integrado el tacto de forma mayoritaria, no es menos cierto que, por ejemplo desde empresas como Opto Force, se asegura que ya se están desarrollando pequeñas piezas de software que tratan de acercar esta capacidad a los robots que se utilizan dentro de un ámbito industrial.

La principal ventaja que tienen estas piezas de software, en palabras del CEO de Opto Force, Ákos Dömötör, es que se puede reducir mucho el tiempo de determinadas tareas. No en vano, se estima que las tareas que se llevan a cabo en 6 semanas, se podrán llegar a hacer en 6 días.

La complejidad del robot, se espera, que esté en el software

No hay duda de que el software siempre es importante. Sin embargo, dentro de este tipo de robots, este concepto cobra una relevancia extraordinaria. Y es que se espera que los robots no tengan una complejidad excesiva a nivel de hardware sino que se espera que la complejidad recaiga sobre el software.

Dicho esto, por ejemplo, si un robot necesita llevar a cabo una tarea de ensamblaje, será suficiente con cargarlo con módulos de software que realizan tareas algo más atómicas como por ejemplo “realizar un agujero”, “atornillar” o “quitar una tuerca”.

¿Cómo evolucionarán los robots dentro de la industria?

Hace una década aproximadamente, las personas que trabajaban dentro de la industria necesitaban, aunque en muchos casos no había tal necesidad pero se exigía, que los robots fueran perfectos en la precisión posicional. Esto hacía que estos robots fueran mecanismos muy pesados, muy rígidos y por lo tanto muy caros. Además, tenían un problema añadido, derivado de esta rigidez, que no era otro que el coste que suponía introducir alguna modificación en la línea de producción.

Pues bien, lo que se pretende en estos momentos es que los robots tengan la capacidad de hacer tareas que se acerquen más a las que pueden hacer los humanos. Un buen ejemplo es el que hemos visto antes, es decir, el de realizar un ensamblaje. Esto tendrá como consecuencia el hecho de que tendrán que ser mucho más sencillos, mucho más ligeros y mucho más manejables. Y todo ello con dos propiedades muy importantes. Tienes que ser baratos y fáciles de reconfigurar. Esto último no solo facilitará la tarea desde el punto de vista económico a las empresas sino que se la facilitará a los operarios que son los que tienen que trabajar a diario con estos robots.

By | 2017-11-02T08:02:11+00:00 noviembre 2nd, 2017|